miércoles, 24 de agosto de 2016

Harry Potter y la Piedra Filosofal

"Que comience la magia".

Tenía ganas de volver a ver una saga, y escribir sobre cada película individual, así que hace un par de días comencé una encuesta en la que pedía consejo sobre qué saga de películas hacer primero. Ganó la saga de Harry Potter, y aquí tenéis mi opinión sobre la primera entrega, Harry Potter y la Piedra Filosofal.

Me cuesta creer que tenía cinco años cuando fui a ver al cine esta película, y me ha agradado ver que ha envejecido bien. Conserva el encanto que vi por primera vez aquel 2001, y no he podido evitar dejar escapar una sonrisa mientras recordaba todas las situaciones, y todos los diálogos que aparecían en la pantalla.

"Bienvenidos al Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería".

La historia la conocemos de sobra. Un niño huérfano que vive con sus aparentemente malvados tíos descubre que en realidad es un mago cuyos padres fueron asesinados por el tenebroso Lord Voldemort. El joven Harry será admitido en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, y allí hará amigos y enemigos, al tiempo que tendrá que enfrentarse a un intento de regreso del mismísimo Voldemort.

Tengo sensaciones encontradas con el director Chris Columbus (Sólo en casa). Éste nos trae una adaptación muy fiel al libro, sí, pero a veces, demasiado cuadriculada. Pienso que le falta tomarse las libertades necesarias para hacer una película que fluya como lo hacían las palabras de J. K. Rowling en el libro original. En el aspecto de la dirección, la película asume pocos riesgos, y carece de toque personal del director y de identidad más allá de ser una adaptación. Pero, por otro lado, es entendible que Warner Bros. escogiera a un director conservador como Columbus, con experiencia en otras películas "para toda la familia"; los altos costes de producción harían que esta película fuera un riesgo grande para el estudio.

Sin embargo, pienso que Columbus se siente muy cómodo filmando en los excelentes decorados que ofrece la película. La película cuenta con una paleta de colores preciosa, y disfruto mucho viendo las imágenes que nos ofrece. Más tarde hablaré de su recreación del juego de Quidditch; para mí es el director que mejor lo ha plasmado en la pantalla.

"Harry Potter ha venido a Hogwarts".

Se le encargó la difícil tarea de adaptar el libro al guionista Steve Kloves, que continuaría ligado a los guiones de la saga hasta el final (exceptuando La Orden del Fénix). Hay quizás demasiados conceptos, personajes y eventos por adaptar, pero aún así, Kloves consiguió entregar un guión que consigue contentar tanto a los fans de los libros, como a los espectadores que no los conocían. Como ya mencioné antes, mi principal problema es que su excesiva fidelidad al libro hace que en ocasiones el ritmo sea demasiado pausado y la película tenga poca identidad propia, pero entiendo que otras personas prefieran que sea así. Me duele, y me dolerá siempre, que eliminaran al personaje de Peeves, el poltergeist, quien era de mis personajes preferidos de los libros.

Los pilares del éxito de esta película son tres: el diseño de producción, el reparto, y la banda sonora. Hablando del primero, la verdad es que es admirable ver cómo prestan atención al mínimo detalle, consiguiendo un gran nivel de inmersión que hace que nos introduzcamos en este maravilloso mundo por completo.

El Callejón Diagon, Ollivander's, el Gran Comedor, el Bosque Prohibido, el campo de Quidditch... son muchísimas las localizaciones en las que sucede la película, y absolutamente todas lucen sobresalientes en la misma. Esto ayuda mucho al director, ya que se siente muy cómodo en estos entornos, y sabe dónde colocar la cámara para sacarles el máximo partido. Por poner un ejemplo, la escena en el Bosque Prohibido en la que el villano encapuchado bebe la sangre de un unicornio, todavía me pone los pelos de punta. El diseño de producción es el mejor aspecto de esta película, y quince años después, me sigue maravillando.

"¡Libros! ¡Inteligencia! Hay cosas mucho más importantes, amistad, y valentía..."

Otro gran acierto de la primera entrega de la saga de Harry Potter es, sin duda, el increíble reparto. Lo lidera el trío protagonista (ya conocido de sobra) formado por Daniel Radcliffe (Harry), Rupert Grint (Ron), y Emma Watson (Hermione). Tres niños sin experiencia frente a las cámaras que, sin embargo, desprenden encanto y parecen nacidos para interpretar esos papeles. Les siguen otras caras nuevas como Tom Felton, adorable como Draco Malfoy, Matthew Lewis como Neville Longbottom, y muchos más estudiantes de Hogwarts. Todo este grupo de niños se rodea de un reparto con secundarios de lujo como Richard Harris, Maggie Smith, Ian Hart, John Hurt, Fiona Shaw... auténticos actorazos cuyas caracterizaciones son impecables. Mis favoritos siempre serán Robbie Coltrane en el papel del entrañable Hagrid, y Alan Rickman en el papel de Severus Snape, para mí, uno de los mejores personajes de toda la saga.

La banda sonora corre a cargo del maestro John Williams, a quién todo el mundo conocerá por ser el creador de las míticas bandas sonoras de SupermanIndiana Jones y Star Wars. Williams realiza un trabajo fantástico, creando temas que ya forman parte de la historia del cine, y cualquier persona sabría reconocer. Quién no se ha emocionado escuchando "Leaving Hogwarts", mi tema favorito, alguna vez, o quién no se sabe de memoria la melodía principal de "Hedwig's Theme".

"Atrapas ésto, y el juego se acaba. Atrapas ésto, Potter, y ganamos".

Estoy terminando la reseña, así que ha llegado el momento de dar mi opinión sobre la recreación del Quidditch. Creo que el director hace un trabajo inmejorable a la hora de traspasar el concepto del juego desde el libro a la pantalla. Las secuencias de Quidditch en esta película (y en la siguiente) son una delicia visual, captando la emoción, la tensión, el peligro, y la fantasía de ver a los jugadores luchando por ganar el partido. Son escenas con muchos efectos especiales que, sin embargo, continúan estando a la altura (pese a haber pasado quince años), y con mucho colorido, lo que las hace ser visualmente preciosas, y entretenidas de ver. Hay que darle la enhorabuena a Columbus por haber realizado el Quidditch de forma sobresaliente, como ningún otro director de la saga lo ha hecho jamás. Como ya dije antes, en mi opinión es el director de la saga que mejor lo ha plasmado en la pantalla.

Harry Potter y la Piedra Filosofal es una película encantadora, que dio el pistoletazo de salida a una saga que duró diez años y ocho películas, acompañando a toda una generación, y formando parte de nuestros corazones. Un filme que, sin ser perfecto, fue capaz de hacernos soñar que llegara una carta de Hogwarts a nuestro buzón. Todo aficionado al cine debe verla. 

Mañana intentaré subir una reseña de una película que esté actualmente en cartelera. Y pasado mañana, volveré con mi opinión sobre la segunda entrega de Harry Potter, más oscura y peligrosa que su antecesora. Un saludo.


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